Follow @Eva_Castilla
Mostrando entradas con la etiqueta plan marketing. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta plan marketing. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de junio de 2011

La clave de los Social Media: ¿Estrategia u objetivos?

Imagen de TopRank
Últimamente estamos muy acostumbrados a oír estas dos palabras: Estrategia y objetivos. Muchos incluso las mezclan y hablan de ellas como si del mismo concepto se tratara, cuando en realidad son conceptos totalmente distintos, aunque estén ligados entre sí.
Si nos fijamos en la definición de cada palabra, vemos claramente la diferencia:


Objetivos: un propósito o meta que se propone a cumplir en un lapso definido de tiempo. (Wikipedia)
Estrategia: Conjunto de acciones planificadas sistemáticamente en el tiempo que se llevan a cabo para lograr un determinado fin u objetivo. (Wikipedia).


La clave de los Social Media, sin duda es tener definidos unos objetivos. Eso sí, se han de establecer pocos y muy claros. La estrategia será el camino que usaremos para llegar a esos objetivos, es decir, el medio. Quizá la estrategia o camino utilizado no sean los correctos y podamos readaptar las estrategias para la consecución de los objetivos, pero los objetivos seguirán siendo los mismos, estarán ahí y éstos no van a cambiar(al menos en principio no deberían de cambiar.)! 


Cuando decía que estos conceptos están muy ligados entre sí, me refiero a que sin objetivos no sirve de nada la estrategia, porque no sabes dónde está la meta. Sin estrategia si puede haber objetivos. Y una vez fijados los objetivos, se desarrollará la estrategia. Para muchas empresas la dificultad radica en definir los objetivos. Algunos ejemplos de objetivos en redes sociales pueden ser:


- Generar imagen de marca
- Aumentar los beneficios
- Abrir nuevos canales de comunicación
- Captar nuevos clientes
- Innovar
- Servicio de soporte al cliente
- Generar tráfico hacia la web corporativa
- Posicionarse coma referente del sector
- Lanzamiento de nuevos productos

Y puede haber muchos más. Cada empresa debe de definir los suyos y éstos no deben ser más de dos o tres, de lo contrario será mucho más difícil poder llegar a todos ellos. Merece la pena tomarse un tiempo en reflexionar el porqué de nuestra presencia en las redes y que queremos conseguir.


Otra característica primordial de fijar objetivos en los Social Media es para luego hacer el correspondiente análisis y evaluación de resultados. Sin objetivos, no podemos medir!!! No podemos evaluar si la estrategia utilizada es la adecuada y si vamos por buen camino para la consecución de dichos objetivos.


Vemos un ejemplo para que quede más claro.


OBJETIVO: Generar imagen de marca


ESTRATEGIA: ¿cómo vamos a generar imagen de marca en las redes? Definición de quien va a comunicar en la empresa, sobre que temáticas y contenidos, en que redes tendremos presencia, que acciones haremos en cada red, qué canales ajenos utilizaremos y cómo. En definitiva el desarrollo de un plan de e-marketing.


ANÁLISIS: ¿Cómo vamos a medirlo? Definición de los KPI o indicadores que nos ayudaran a evaluar la consecución de los objetivos. Quizá el objetivo escogido como ejemplo (generar imagen de marca) sea uno de los más difíciles de cuantificar, aunque no imposible.
Depende de nuestra estrategia, veremos en qué redes estaremos presentes. En función de las redes escogidas, aplicaremos unas métricas u otras para la medición de los objetivos fijados. Algunas de las métricas pueden ser: crecimiento de la comunidad, datos cualitativos, cualitativos, datos sobre la actividad, datos de fidelización, etc.
En el caso concreto expuesto, si decidimos que  nuestra empresa debe tener presencia en Facebook, para evaluar como generamos imagen de marca nos fijaremos en: Crecimiento de la comunidad,  usuarios activos, usuarios que han visto las publicaciones, usuarios a los que les ha gustado las publicaciones, visitantes únicos versus visitas página, interacciones  y menciones. Si decidimos que nuestra empresa debe tener presencia en Twitter, para analizar como generamos imagen de marca nos fijaremos en: Crecimiento de la comunidad, datos de compromiso (menciones de la marca, contenido de la mención, sentimiento de la mención), influencia.
En este caso concreto y en muchos de los objetivos que podamos establecer, aparte de mirar estos parámetros mencionados, acabaremos siempre analizando la web de la empresa. En este caso los indicadores (KPI) que nos van ayudar a determinar si estamos generando imagen de marca serían: tasa de conversión, profundidad de la visita, visitas recurrentes, adquisición del tráfico, tiempo exploración de los visitantes…


Una vez hecho el análisis y con los datos “encima de la mesa” seremos capaces de determinar si la estrategia que estamos siguiendo es la adecuada para la consecución de los objetivos fijados o si debemos rediseñar alguna parte para poder alcanzar dichos objetivos. 


Así pues, los objetivos son la esencia o la clave de los Social Media. Sin ellos, no tiene ningún sentido sumergirse en la aventura de las redes sociales. Muchas empresas se empeñan y obsesionan en definir estrategias en redes sociales cuando lo que realmente han de definir son los objetivos. Luego, ya vendrá la estrategia o la microsegmentación de estrategias que hablaré en un próximo post!!!

lunes, 28 de marzo de 2011

¿Son las Redes Sociales un gran reto para las empresas?

 
Cada vez son más el número de los usuarios de redes sociales. Facebook, la red social más conocida, cuenta ya con más de un total de 500 millones de usuarios en todo el mundo, Twitter con más de 200 millones de usuarios y Linked in con más de 100 millones de usuarios.

El hecho de que las personas cada vez utilizan más las redes sociales para informarse es una evidencia y cada vez son más los consumidores que confían en las recomendaciones que leen en la red para hacer compras o contratar servicios, por lo tanto nos damos cuenta de que estamos ante un fenómeno mundial de revolución de la comunicación: el control de las ventas está en manos del consumidor.

Las empresas no pueden cerrar los ojos ante esta revolución y han de empezar a adaptarse a los cambios, si no lo han hecho aún, para poder competir en esta nueva era de las comunicaciones. Las empresas que no se adapten, acumularán, en pocos meses, años de retraso.


El uso personal de las redes sociales está muy extendido pero el uso a nivel de empresa no lo está tanto. Muchas empresas y negocios desconocen los beneficios que pueden conseguir con una presencia adecuada en las redes sociales. Las hay que abren cuentas en las principales redes sociales, pero aún así, no tienen muy claro que pueden hacer, o que tienen que hacer, qué redes son más adecuadas para su tipología de negocio y como promocionarlas, y ante esta situación dejan las cuentas desatendidas sin dar continuidad a la actividad comenzada.

¿Son pues las redes sociales grandes retos para las empresas?

Creo que la respuesta a esta pregunta no es sencilla. Un reto es un o
bjetivo o empeño difícil de llevar a cabo, y que constituye por ello un estímulo y un desafío para quien lo afronta. Partiendo de esta definición parece claro que la respuesta debería ser que si…

A una persona sin carné, ¿le resultaría difícil llevar un coche? Depende de la persona, pero hacer circular un vehículo por una carretera recta con pocos coches creo que la mayoría de gente sin carné podría hacerlo. Ahora, si hablamos de meterlo en medio de Nueva York, la cosa cambia…Para ello necesitaría una buena formación, unas cuantas prácticas y un buen manejo del vehículo…Con este sencillo ejemplo me vengo a referir que si la empresa tiene claro que quiere estar dentro de las redes sociales, destina los recursos y el tiempo necesario, y define claramente la estrategia, los objetivos y su posterior medición, pues no tiene porque ser un reto, sino más bien una apuesta.

A continuación describo los pasos que se deberían seguir para ltransformar este reto en una apuesta:

Antes de empezar a hacer ninguna acción en las redes sociales, debemos tener claro que hay que tener constancia y se precisa de tiempo para establecer una comunidad, tener muchos seguidores y fans que hablen bien de nuestra marca, y en definitiva de forma indirecta, aumentar las ventas. Esto no es un trabajo rápido y sencillo, y en poco tiempo no se pueden extraer resultados destacables.


Tampoco deberíamos empezar a abrir páginas corporativas en las principales redes sociales, sin antes preguntarnos qué objetivos tenemos, a quien nos queremos dirigir, qué canales utilizaremos, como lo desarrollaremos y como haremos el seguimiento. En definitiva, debemos desarrollar un plan de marketing o estrategia digital, alineada a la estrategia de marketing tradicional u offline de la empresa o negocio.

Los objetivos que pueden tener las empresas o negocios son muy variados:

  • Mejorar la imagen de marca (Reputación online)
  • Fidelización de clientes
  • Abrir nuevos canales de comunicación con los clientes
  • Ofrecer transparencia de la empresa al consumidor
  • Captar nuevos clientes
  • Innovar
  • Mejorar las ventas
  • Servicio de apoyo al cliente
  • Favorecer la relevancia y los resultados en los motores de búsqueda de la marca, empresa o negocio
  • Mejorar la rentabilidad

Siempre se aconseja empezar con 2 o 3 objetivos y luego se puede ir incluyendo más. No es bueno empezar con muchos objetivos simultáneamente. Una vez definidos los objetivos y efectuado el plan de marketing tenemos que pasar a la implementación y ejecución, estableciendo unas metas, unos indicadores y un programa de evaluación. A modo de ejemplo de acciones que se pueden realizar en el plan de marketing son: Hacer campañas específicas para segmentación de clientes, podemos aportar información valiosa para el cliente / consumidor y convertirnos en un referente en el sector, podemos incentivar un producto o servicio específico, etc.

Finalmente, debemos hacer un seguimiento, monitorización y análisis de nuestras acciones. Saber que se habla de nuestra empresa o negocio, tener definido un protocolo de actuación en caso de crisis de la reputación online, hacer un seguimiento de las visitas a nuestra web, de las campañas realizadas, de cada acción realizada en cada red social, etc…

Una de las características más importantes que tiene el marketing online versus el marketing tradicional u offline es que, con el marketing digital, se puede monitorizar toda la información, permitiéndonos calcular el ROI (Retorno de la inversión) de manera mucho más precisa y aportándonos mucha información adicional: podemos ver y segmentar los clientes, comprobar qué repercusión tienen nuestras acciones, comprobar si hay un crecimiento de ventas, etc. Todo lo que hacemos en Internet, lo podemos medir, y esto aporta una ventaja competitiva muy grande ante empresas que no tengan un plan de marketing digital.

Pero de ahí surge la pregunta: ¿Cómo calcular el ROI en un entorno relacional y no comercial? 

Pues dándole la vuelta al ROI (IOR) y calculando el impacto de las relaciones, es decir, el IOR (Impact of Relationship), que es la metodología o disciplina que cuantifica la presencia de la marca en Redes Sociales usando cuatro variables de Impacto en las Relaciones:

Autoridad de la marca en su presencia en las Redes Sociales
Influencia del contenido generado por la marca
Participación de los seguidores en los canales donde la marca tiene presencia
Tráfico generado a través de la presencia de la marca en los medios hacia la página web de la Marca

Una vez tenemos todo esto, y ya podemos medir todas las acciones y las repercusiones que tienen nuestras acciones, una actuación adecuada en la red nos permite adaptarnos a los cambios y anticiparnos ante cualquier hecho, permite que podamos gestionar las criticas y evitar una crisis de reputación. Al estar en interacción constante con los clientes, al escucharlos, al establecer una comunicación bidireccional (empresa-cliente y cliente-empresa), nos permite estar cerca de ellos, darle un trato más personalizado y en definitiva, humanizar nuestras relaciones.

Finalmente y a modo de resumen, para que la apuesta en los Social Media de la empresa sea exitosa, se ha de basar en:

La regla de las 4 P’s: Perseverancia, Proactividad, Paciencia y Participación.
La regla de las 5 C’s: Conocimiento, creatividad, compromiso, comunicación y control